El reto
En México hay cerca de 5 millones de micro, pequeñas y medianas empresas. Emplean a 30 millones de personas, el 70% del empleo formal, y aportan el 52% del PIB. Aun así, el 80% quiebra al tercer año y el 90% desaparece antes de 10, y hay pocas herramientas que ayuden a su supervivencia.
Durante 2022, junto con la SEDECO, se hizo un estudio con Mipymes de la Ciudad de México para entender el problema.
Cómo se hizo
Se desarrolló un modelo de éxito empresarial con seis indicadores: gerencia, planeación, marketing, financiamiento, gestión de recursos humanos, y administración y contabilidad. Un cuestionario de 36 preguntas calcula el Índice de Riesgo Integrado: la probabilidad de quiebra a tres años dadas ciertas prácticas.
239 Mipymes ligadas a los programas de emprendimiento de la SEDECO usaron el instrumento, llamado Business Prospect. No lo respondieron una vez: se autoevaluaron a lo largo de 2022.

Por qué quiebran
- Falta de planeación: no hay planeación a ningún plazo y la prioridad es vender.
- Falta de comunicación: no hay canales de retroalimentación con la clientela, ni antes ni después de lanzar un producto.
- No saber construir información: se genera datos, pero no se sabe transformarlos en información para entender el negocio.
- No llevar contabilidad: no se calculan gastos ni previsiones, y se descubre tarde que el flujo de caja era deficiente.
- No saber hacer preguntas: eso limita la capacidad de aprender, pivotar (cambiar de rumbo con lo aprendido), aprovechar oportunidades y anticipar riesgos.
Qué aprendimos
- Los datos dibujan a la emprendedora tipo: trabaja sola, en contacto directo con su clientela, con fondos propios y una planeación de cortísimo plazo. Rara vez emprende por elección y, con un empleo de pago similar, dejaría el negocio.
- La mayoría emprende sola y con su dinero, y no recurre a créditos ni a apoyos públicos. Hay un hueco de información y comunicación sobre el financiamiento.
- Frente a otros estudios que señalan la mala administración, aquí el problema de fondo es construir información: sin datos no hay planeación que funcione. La clave es saber formular preguntas y conectar las respuestas con un sistema de aprendizaje.
- En contabilidad el problema no es la falta de herramientas, porque ya existen muchas aplicaciones. Es un temor generalizado a los números.